GORRITI 5176 

PALERMO

BUENOS AIRES

ARGENTINA 

NUESTRA RAÍZ

En Septiembre del año 2012  abre por primera vez sus puertas Rey de Copas, un espacio ideado desde sus orígenes para combinar un ambiente único que fusiona las diversas artes y elementos culturales del mundo, obras de Sebastián Páez Vilaró, quien dio vida y forma al lugar,  y obras variadas de su padre Carlos Páez Vilaró, artista de gran impronta a nivel mundial, de quien también se tomaron influencias arquitectónicas que hacen a los espacios del lugar tan particulares.

Si bien desde sus inicios el lado artístico fue fundamental y el ambiente un referente del lugar, también lo fue la gastronomía. Más particularmente su inclinación a la buena coctelerÍa y los sabores tanto exóticos como populares, que completan la experiencia  junto a la cocina que lo acompaña.

La diversidad y confluencia cultural de la puesta en el espacio de objetos y obras que visten sus ambientes, tienen que ver con la curiosidad de Sebastián desde temprana edad hacia los símbolos y antigüedades provenientes de diversas partes del mundo.

No es casual sin embargo su interés por las culturas de otros continentes;  desde joven Carlos también fue un ávido viajante, explorador e investigador de las realidades y culturas de otros pueblos lejanos en el globo, así como aledaños rioplatenses y del continente que habitamos.

A través de los años que lleva recibiendo visitantes y amigos, Rey de Copas ha mutado y se mantiene en constante cambio, como si tuviera vida propia. De igual manera hay emblemas que lo identifican y permanecen desde el inicio por su valor simbólico e impacto en el espacio.

Las obras en bronce y cobre repujados de Sebastián, técnica que adopto desde joven como método principal creativo, y los objetos y obras de Carlos de diferentes momentos en su vida artística, se mantienen como símbolo particular e inamovible en el lugar, sosteniendo siempre el legado y renovando los conceptos con el mismo cuidado.

Dentro de las obras que podemos apreciar de Carlos se encuentran algunos frescos contemporáneos, collages en vidrieras de los 70`s de su época surrealista, tablones tallados del año 62`en su paso por el continente africano, y  objetos realizados con chatarra y metales, así como la propia impronta de los mobiliarios que se desprenden de las paredes, una clara referencia a sus tendencias arquitectónicas en Casapueblo y otras construcciones.